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Diario de Rosa Ribas y Sabine Hofmann (Tagebuch) IV: Gris

Imagen de una cuidad alemana después de la II Guerra Mundial

 

¿De qué color es la posguerra? Si en algo estamos de acuerdo es en que ambas percibimos las posguerras de color gris; las dos posguerras, la alemana y la española. Dos diferencias saltan, con todo, enseguida a la vista: en primer lugar, la española es una dictadura. En segundo lugar, en España la posguerra es más larga; no sólo empieza antes sino que termina más tarde. En ese largo tiempo, las tonalidades cambian muy despacio.

Si los cuarenta en España son casi tan negros como los tres años que duró la guerra civil, los cincuenta son grises. De color gris oscuro. Ya pasaron las peores hambrunas, pero sigue habiendo hambre, cartillas de racionamiento y estraperlo; la represión y el miedo son patentes, las cárceles están llenas, las listas de ajusticiados aparecen en la prensa diaria.

Nuestra novela se desarrolla en el año 1952 en Barcelona. ¿Cómo se decide la época en la que va a transcurrir la historia de una novela? Hojeamos en nuestros blocs de notas. Allí apuntamos diferentes escenarios. Berlín en los años veinte, Barcelona o Madrid en los treinta. Finalmente nos decidimos por Barcelona en 1952. ¿Por qué el 52? Por diversas razones. En este año se celebró el Congreso Eucarístico en Barcelona, el primer gran evento internacional en la España franquista, una especie de reconocimiento internacional del Régimen. Que este pomposo acto religioso se celebrara precisamente en Barcelona y no en la capital era una demostración del sometimiento de la ciudad. Es un acontecimiento que muestra la omnipresencia del catolicismo más rancio, presentado por la grandilocuente prensa de la época como un momento cumbre del Régimen.

 

 

Frente a la imagen indiferenciada de cuarenta años de franquismo, en la que parece que no pasó nada, como si la gente se hubiera resignado meramente a sobrevivir, escribir sobre los cincuenta nos permite mostrar los matices, los diferentes niveles de conflictos en la sociedad. Hay que recordar que en el año 1951 tuvo lugar la huelga de tranvías de Barcelona, en la que los usuarios dejaron de usar los tranvías como protesta por la subida abusiva de los precios de los billetes y también como muestra del descontento por la dureza general de la vida en el país. La huelga estaba prohibida pero la población mostró su rechazo no tomando los transportes públicos durante dos semanas.

Es, además, la época en la que la vieja guardia falangista empieza a perder poder y hay ya tensiones dentro del mismo gobierno. Por otro lado, queda claro que Franco no piensa ceder el gobierno, como muchos habían creído, ni al rey ni a ningún otro.

Los cincuenta nos permiten hablar de la doble moral imperante en la sociedad de la época, que mientras predicaba el nacionalcatolicismo, mantenía abiertos y estrictamente regulados los prostíbulos (la prostitución se prohibió en España en 1956) y los meublés, donde se podían citar las parejas, el más famoso en Barcelona era el llamado “La casita blanca”.

Son, pues, tiempos grises, los de los pequeños y feos compromisos diarios; tiempos de aceptación y resignación. No son tiempos de héroes resplandecientes, sino de supervivencia y hazañas clandestinas.

 

Sabine: Aquí no hay ni lugar para un detective privado con el hígado muy castigado que al final de la historia lance una mirada llena de melancolía a la corrupción de su sociedad pero pueda por lo menos alegrarse con discreción de haber hecho que por lo menos para dos otras personas haya triunfado la justicia.

 

Estas son algunas de las razones para ubicar la novela en el 52. Otra razón de peso, quizás una de las más importantes, son nuestras protagonistas: no queríamos ubicarlas en el presente, donde su investigación y sus inquietudes hubieran resultado más fáciles; seguramente más aburridas, una especie de CSI lingüístico. Tampoco queríamos alejarnos demasiado en el pasado y hacer de ellas personajes femeninos adelantados a su tiempo.

 

Rosa: Personalmente detesto un tipo determinado de novelas “de mujeres” protagonizadas por figuras femeninas anacrónicas que se comportan en la Edad Media o en el siglo XVIII como mujeres del XX o del XXI, que son, por supuesto, más sabias que cualquier hombre que tenga la ocurrencia de aparecer en la novela y no hablemos de su superioridad moral. No, quería una protagonista así.

 

Cartel de la Sección Femenina

 

La guerra civil y la dictadura franquista quebraron las vidas y las carreras de muchas mujeres que, sobre todo en las grandes ciudades, empezaban a despuntar en profesiones hasta entonces masculinas. En 1931, durante la República, pudieron votar por primera vez en España. Después de la guerra, el Régimen confinó a las mujeres al hogar. El adoctrinamiento de las mujeres se llevó a cabo desde la escuela, la iglesia y encontró su órgano oficial en la Sección Femenina, a cuyo frente se encontraba la hermana del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, Pilar Primo de Rivera, a quien muchos hubieran querido ver casada con Hitler.

 

Encuentro Internacional de Mujeres. Pilar Primo de Rivera en Alemania

 

En este entorno actúan estas dos mujeres. Una, Beatriz, cuya prometedora carrera académica quedó truncada por la guerra; la otra, Ana, cuya ambición periodística no encuentra apenas espacio para desarrollarse. Ambas han desarrollado sus propias estrategias para tener un espacio en el que moverse, aunque chocan constantemente con la estrechez de las fronteras. Cuando se vean enfrentadas a un delito y a su resolución, lucharán en realidad por su propia supervivencia. En un tiempo gris.

 

Rosa Ribas y Sabine Hofmann

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Archivo: Sabine Hofmann todavía no tiene obra traducida en España. A continuación podéis acceder a las novelas de Rosa Ribas y al resto de entregas del diario.

Primera entrega: Prólogo

Segunda entrega: Dos autoras, dos lenguas, dos protagonistas

Tercera entrega: Cementerios

Versión en alemán de la tercera entrega

– Crítica de Con anuncio, Rosa Ribas (Editorial Viceversa)

– Crítica de La detective miope, Rosa Ribas (Editorial Viceversa)

– Crítica de En caída libre, Rosa Ribas (Editorial Viceversa)

– Entrevista con Rosa Ribas, sobre En caída libre y La detective miope



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